moda salud belleza consejos ropa mujer amor musica maquillaje

Mujeres y estilos

Moda y belleza

Ansiedad Social

Hablar en público, dar exámenes, asistir a reuniones sociales, concretar citas con potenciales parejas, son algunos de los miedos más recurrentes.
Mediante la psicoeducación, la reestructuración cognitiva, la exposición y el juego, se brindan a los participantes nuevas habilidades sociales.
Lic. Patricia Gubbay

Directora de Hémera

Las personas que padecen de ansiedad o fobia social se caracterizan por el temor desproporcionado al juicio que los demás tienen sobre ellos. Eso los lleva a evitar situaciones generadoras de ansiedad: hablar en público, dar exámenes, asistir a reuniones sociales y concretar citas con potenciales parejas son algunos de los ejemplos. Debido a esta evitación, esas situaciones se vuelven cada vez más difíciles de afrontar y el circuito del miedo se retroalimenta. Todo esto provoca en los individuos gran frustración, una importante baja en la autoestima y una reducción de su grado de libertad. Se vuelven temerosos y decodifican el mundo desde este lugar, desde esta perspectiva de creencias y condicionamientos.

Las sensaciones que aparecen en el cuerpo cuando el miedo es intenso, son muy difíciles de tolerar. El corazón comienza a latir cada vez más rápido, la sensación de falta de aire, la sudoración, el enrojecimiento de las mejillas, la aparición de manchas coloradas en el cuello y el escote y a veces hasta mareos y temblequeo en las piernas, son los síntomas que se desencadenan cada vez que se debe afrontar alguna situación social. Las pensamientos que invaden la mente son del estilo de: qué van a pensar de mi, van a pensar que soy un idiota, un inútil, un tonto, no sirvo para nada, etc.
Ansiedad Social
Aislarse, esconderse, poner excusas, sufrir en silencio son solo algunas de las conductas que eligen estas personas para escapar del calvario. Sin embargo hay algunos que deciden afrontar aquello que les causa temor pero con un costo emocional muy alto. Si tienen que presentarse a un examen oral o tienen que hablar en una reunión de trabajo lo hacen sobreponiéndose al pánico que les causa pensar que se van a quedar paralizados sin ser capaces de pronunciar una sílaba o que todos se van a dar cuenta de lo que les pasa y se van a reír de ellos a carcajadas delante de ellos o a sus espaldas.

 Diferencias entre fóbicos

No todos los fóbicos sociales son iguales. Hay algunos que no se animan a hablar en público o sea no pueden dar exámenes orales. Prefieren no presentarse o pararse frente a una pregunta del profesor y decir que no estudiaron cuando en realidad están evitando las sensaciones que aparecerán si se quedan algún tiempo en la escena. Otros tienen miedo a relacionarse con el sexo opuesto. No van a fiestas ni a bares ni a reuniones donde haya gente desconocida. Como consecuencia no tienen pareja y miran a sus pares pensando que nunca van a poder tener, ni sentir lo que ellos tienen y sienten.

Muchos arrastran el problema desde la infancia otros empiezan a registrar el problema en la adolescencia. La adolescencia se les pasa y los primeros años de la juventud también. Cuando están por llegar a los 30 muchos toman conciencia que de seguir así no van a poder ser parte de nada, que van a estar condenados a la soledad y al sufrimiento o a lo sumo van a seguir con relaciones virtuales a través de la computadora, que son las únicas que pueden entablar sin que aparezcan los síntomas. Muchos participan de foros donde hablan con otros que tiene el mismo problema. Es una manera de no sentirse solos, ni prisioneros del destino.

Talleres de Ansiedad Social

Afortunadamente hoy en día pueden informarse y buscar ayuda a través de Internet. Muchos buscan ayuda profesional y la encuentran. Pero todavía falta la peor parte. Tienen que llamar concertar una entrevista y más tarde cuando llegue el día de la cita no echarse atrás y asistir. Todo ese proceso está plagado de idas y vueltas que muchas veces se logran superar.

Hémera aparece como una de las alternativas para tratar el problema. Nuestra propuesta es original ya que integramos técnicas de la terapia cognitiva comportamental con las técnicas actorales. La terapia se realiza en grupo de hasta 8 personas. Aquellos que asisten aprenden a soltar el cuerpo, la voz, a ocupar un lugar en el mundo sin el temor de ser juzgados y condenados por las otras personas con quienes se comparte la vida. Éstas dejan de ser tribunales que condenan y se transforman en personas con las cuales se pasa a tener una relación de igualdad. Los síntomas dejan de ser tan intensos para transformarse en sensaciones tolerables y conocidas. Siendo el miedo la resultante entre una amenaza y los recursos que se tiene para afrontarla, cuanto más recursos se tienen menor es la amenaza y cuanto menor es la amenaza menores son los síntomas que, en definitiva, son solo respuestas a una situación interpretada como peligrosa.
Próximo taller:
Comienza: 18 de abril de 2013
Costo: $ 500.-
Sede: Virrey Loreto 1520 4 B, Belgrano
Más info: www.hemera.com.ar / 4735-4611
Coordinado por: Mariana Hanono (actriz) y Patricia Gubbay (psicóloga)Lic. Patricia Gubbay
Directora de Hémera
Centro de estudios del estrés y la ansiedad
www.hemera.com.ar / info@hemera.com.ar