Llegados a una edad determinada comenzamos a sentir problemas con nuestra circulación sanguínea, sobre todo si nuestra rutina diaria nos obliga a llevar una vida sedentaria, es entonces que nos preocupamos por mejor nuestro estilo de vida.

Los síntomas son retención de líquidos, pesadez en las piernas, calambres durante las noches, adormecimiento de las extremidades, pies y manos frías, entre otros malestares. Hay algunos consejos y trucos que sirven para ayudarnos a prevenir estos trastornos.
Una buena forma es tomar líquidos en abundancia, practicar ejercicios con regularidad, dejando de lado la vida sedentaria, no hay excusas para dejar de hacer ejercicios si se trata de nuestra salud, otra de las cosas que nos puede ayudar es darse duchas frías en las pantorrillas, los muslos y la planta de los pies, llevar una dieta equilibrada para evitar el sobrepeso, otro de los factores que inciden en una mala circulación sanguínea.
Los ejercicios aeróbicos como el caminar, correr o nadar, ayudan mucho a mejorar los problemas de circulación, en cuanto a la alimentación procura en lo posible incluir en tu dieta alimentos que contengan potasio y fibra, ya que la falta de estos producen una mala circulación, evita en lo posible la ingesta de grasas saturadas, evita el exceso de sal en tus alimentos, opta por una alimentación basada mayormente en frutas y verduras, que puedes aprovecharlas muy bien sobre todo en verano.
Evita el uso de ropa o prendas ajustadas que no permiten una adecuada circulación de la sangre, pon las piernas en alto, esto también ayuda, date un baño de pies colocando agua caliente en un recipiente al cual puedes agregar una taza de menta fresca, una vez que sea soportable al tacto, sumerge los pies durante unos veinte minutos.
Se dice que una copa de vino al día ayuda a estimular la circulación, pero lo más importante es realizar alguna actividad física con regularidad, que nos permitan movilizar todas nuestras articulaciones y músculos del cuerpo, esto mejorará nuestra circulación.

Los síntomas son retención de líquidos, pesadez en las piernas, calambres durante las noches, adormecimiento de las extremidades, pies y manos frías, entre otros malestares. Hay algunos consejos y trucos que sirven para ayudarnos a prevenir estos trastornos.
Una buena forma es tomar líquidos en abundancia, practicar ejercicios con regularidad, dejando de lado la vida sedentaria, no hay excusas para dejar de hacer ejercicios si se trata de nuestra salud, otra de las cosas que nos puede ayudar es darse duchas frías en las pantorrillas, los muslos y la planta de los pies, llevar una dieta equilibrada para evitar el sobrepeso, otro de los factores que inciden en una mala circulación sanguínea.
Los ejercicios aeróbicos como el caminar, correr o nadar, ayudan mucho a mejorar los problemas de circulación, en cuanto a la alimentación procura en lo posible incluir en tu dieta alimentos que contengan potasio y fibra, ya que la falta de estos producen una mala circulación, evita en lo posible la ingesta de grasas saturadas, evita el exceso de sal en tus alimentos, opta por una alimentación basada mayormente en frutas y verduras, que puedes aprovecharlas muy bien sobre todo en verano.Evita el uso de ropa o prendas ajustadas que no permiten una adecuada circulación de la sangre, pon las piernas en alto, esto también ayuda, date un baño de pies colocando agua caliente en un recipiente al cual puedes agregar una taza de menta fresca, una vez que sea soportable al tacto, sumerge los pies durante unos veinte minutos.
Se dice que una copa de vino al día ayuda a estimular la circulación, pero lo más importante es realizar alguna actividad física con regularidad, que nos permitan movilizar todas nuestras articulaciones y músculos del cuerpo, esto mejorará nuestra circulación.










El público en general puede asistir a los grupos y talleres, que se basan en la experiencia compartida dentro de un espacio guiado por profesionales, con objetivos claros y pautados que ayudan a resolver distintas problemáticas y mejorar la calidad de vida.
Las toxinas producidas por el café, las grasas, las bebidas alcohólicas, las grasas, el azúcar, los aditivos industriales con los que se preparan algunos alimentos, los pesticidas, las sustancias químicas y el humo que contamina nuestras ciudades, llegan a nuestro torrente sanguíneo y si no son eliminados se van acumulando a lo largo del tiempo y van generándonos diferentes problemas de salud.
La Medicina Integrativa tiene en cuenta los factores biológicos, fisiológicos, psicológicos y culturales del paciente, porque “toda enfermedad existe en la triple forma de cuerpo, mente y espíritu. No existe enfermedad que afecte sólo una parte sin provocar alteraciones a las otras dos” asegura la licenciada Susi Reich, presidenta de la AAMI (Asociación Argentina de Medicina Integrativa).





























