moda salud belleza consejos ropa mujer amor musica maquillaje

Mujeres y estilos

Moda y belleza

S.O.S ¡Chicos en vacaciones!

Al fin llegó el tan ansiado día, comienzan tus vacaciones, nada de horarios, de rutinas, de relojes que suenan, de corridas, llegó el momento de descansar, relajarse y ocupar tu mente en actividades placenteras. Pero, ¡un momento! ¿Qué es semejante alboroto?, ¿a qué se debe este desorden? Sí, olvidaste un pequeño detalle, ¡tus hijos también comenzaron sus vacaciones!mujeresLas vacaciones de verano son, tanto por su duración como por el buen tiempo que suele acompañarlas, el momento ideal para romper las rutinas del año, buscar el descanso y disfrutar del ocio y la “buena vida”, que justificadamente nos merecemos. Esto que suele ser fácil cuando estamos solos, parece complicarse en el momento en que tenemos niños a nuestro cargo y la tarea de planificar las vacaciones, y las actividades posibles y adecuadas durante las mismas, se convierte en toda una dificultad a superar para la mayoría de los padres. Además con los chicos en vacaciones, los caprichos, los berrinches y las demandas excesivas están a la orden del día.Lo importante en esta etapa, es que todos puedan relajarse y disfrutar, tanto adultos como pequeños. Si los padres estamos todo el tiempo estresados por los niños acabamos pasándolo mal tanto unos como otros. Para esto es fundamental considerar algunas pautas que favorecerán la convivencia y harán de estas vacaciones un verdadero disfrute.En primer lugar, planificar las vacaciones contando con todos los miembros de la familia: implicarlos en la medida de lo posible, escuchándolos y teniendo en cuenta sus opiniones y sugerencias.Otra de las “fórmulas mágicas” para pasar unas buenas vacaciones es repartir tareas. Proponerles pequeñas tareas domésticas para este tiempo, en función del carácter, aptitudes y posibilidades reales de cada hijo. Estas tareas no son para descargarnos a nosotros sino para ayudarlos a ellos en su formación como personas. Es importante que sean tareas periódicas, que puedan realizarlas por ellos mismos y estén distribuidas entre los hermanos. Algunas sugerencias pueden ser las siguientes: hacer su habitación, ordenar sus cosas, sugerir comidas, ayudar a poner y recoger la mesa, si tenemos animales implicarse más en su cuidado, etc.Aprovechar para hablar más de lo habitual con la familia y así ir enseñándoles o reforzando las habilidades propias de una buena y correcta comunicación: saber escuchar al otro, esperar el turno, aprender a decir no de forma asertiva.Saber poner límites firmes y precisos a los chicos, ya que en vacaciones los caprichos y demandas son habituales y por lo general los padres creen que deben ceder a todas estas exigencias por tratarse de un período de ocio y diversión para los niños. Pero es importante saber que los límites no solo calman y organizan a los niños sino que además los ayudan a que puedan aprender a tolerar cierto grado de frustración, que bien sabemos forma parte de la vida y los ayuda a crecer y madurar.Finalmente creo que lo fundamental es pensar las vacaciones no en términos de “preocupación” sino como un momento de “oportunidad”. Porque, efectivamente, en esto consisten las vacaciones con niños que aún deben estar con nosotros, en una oportunidad para aumentar las posibilidades de aprendizaje, mejorar nuestra comunicación con ellos y disfrutar y compartir momentos que durante el resto del año son imposibles de realizar.Lic. Marcela MartinezHémera, Centro de estudios del estrés y la ansiedad